lunes, 7 de enero de 2008

Mónica Rosenblum



*

no digo lo que quisiera
no hago lo que siento
digo ok, siento vení
es esperar los tiempos
es el puto orgullo
es saber que es propicio cruzar las grandes aguas
es dudar si es propicio
es plantar la semilla
y no estar indagándola a cada rato

el juego de la indiferencia
es escalar la montaña más empinada
y resbalar cada tanto para ver
si seguimos jugando
y decir
sí, ok, chau, ah, qué tal, che



*

al pan con manteca
al aire acondicionado
a frenar las gracias
si no estoy agradecida
a preguntar eso
que me muero de ganas
al café con leche
a ser un monosílabo cuando me levanto
a pasarte a buscar porque sí
a las sorpresas
a confiar porque sí
a dejar que sea
a saltear hojas de un libro
a empezar por el final
a deshacer un programa
a que el programa sea nada
a decir me aburro
a intentarlo otro día
a intentarlo menos
a comer por colores
a ver amanecer
a ver anochecer
a quedarme en casa
aunque el día esté lindo
a decir pavadas
a leer pavadas
a inventar pavadas
a disfrutar las pavadas
a reir hasta que duelen
los cachetes
la panza
a estar tentada
a olvidar
a romper papeles
a romper distancias
a abrir la puerta
a saber que fue necesario
perder las llaves
perder la agenda
a decir me lo hacés vos
a desafinar más
que la vecina
y cantar fuerte igual
a bailar sola
a bailar con vos
a sostener mi extremo
del hilo
de nuestra mirada
un sostén firme
y a la vez flojo
que hace su parte



*
a veces es propicio
cruzar las grandes aguas
y entrar en el juego
de la diferencia
fui tan lejos
a buscar la contraseña
probé palabras,
fechas
datos
números
di vuelta nuestros nombres
nuestros apodos
nuestros susurros
tomé mi sombra
por los tobillos
sacudiéndola
me fijé en el dorso
de nuestras miradas
di vuelta los bolsillos
del camino viejo
busqué en los predicados
en la mejilla del beso
y en la otra
desanduve secuencias
busqué en los zócalos
en el perímetro del laberinto
revolví las bisagras
de la distancia
me di vuelta
hice search
en las profundidades
desatornillé alcantarillas
di tantas vueltas
buscando la clave
la palabra mágica
que abra
cadabra
el password
que destrabe
la montaña de hielo
y sólo en la quietud
en el silencio de todos los oráculos
en el off de todas las imágenes
me fue revelada:

la contraseña es sí



*
alguien dijo que todas las grandes cosas
han sido precedidas por un gran silencio

en el patio de mi casa
trina un pajarito
grita
se escucha el ruido de los autos

cierro los ojos

excluyo

los pasos apurados
de los que llevan
a sus hijos al colegio
y les cargan
piadosos
las mochilas como piedras

los pasos aferrados
de los que tuvieron
la mejor de las noches

los pasos azorados
de los que llevan
la pesadilla
estrellada en la cara

mis propios pasos
excluyo

mis ideas caen
a dónde?
caen de regreso?
caen de cansadas?

vuelven al gran sol central
transmutadas?

el aire entra y sale en mí
a mí, de mí, para mí

el silencio entra en ritmo

es esto lo que precedía?

mis latidos?


acaso es poco grande?



*
wu wei
el sabio practica
el no-hacer
y así todo se arregla
Tao Te King



no es que tenga algo sórdido la alegría
es que hay que ir pelando capas
lo solemne, lo formal, lo lógico, lo
que corresponde
y ahí, en lo inesperado
el regalo del no hacer
sentarme en la mecedora
y saber que todo se hace
se va delineando
cuando yo ya no hago
cuando sueño
cuando dejo de invocar
cuando aflojo todos los hilos
cuando canto una nueva canción
cuando se me canta
sin saber el principio
sólo una estrofa
ésa que me da alegría

Mónica Rosenblum (1960)
A lo que está detrás y lleva a lo que está adelante; y a Romina, que siempre lo ve. Estos poemas pertenecen a la serie “a b r a”. + en www.monicarosenblum.blogspot.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

está mujer!!! me conmueve hasta que no sé si llorar de alegría o reír de tristeza, qué la parió!!!

Ivanna dijo...

uh,

pero qué maravilla!