lunes, 7 de enero de 2008

Agostina López


*

Oh dios ayúdame los cielos para mi son tan grandes que me siento delgada y pequeña como la sirenita. Perdóname por buscar en las calles la fatalidad del amor. Mentiría si no desease viajar en globo aerostático junto a jóvenes amantes. Quiero juntar mucha plata para irme de casa y no volver a tener padres nunca más. Aspiro la independencia de los fuertes. Otra vez perdón por eso.
En la cama a la noche cuando hay truenos, no puedo dejar de llorar, sospechando que quizás el sol caerá sobre mis pechos.
El mal ha acudido a mí como un estruendo espumoso. Hasta de día deseo hacer el amor, incluso con los mas débiles. Quiero sacudirme. Redimirme ante ti. ¿Algún día te conoceré? Es cierto que hay días que no dejo de pensar en ti. Golpearía mis dientes, mi cuello solo por complacerte. Voy a morir aguantando el dolor.

*
Los poemas que escribe mi familia

Mi papá escribe:

Mi vida
es un viaje en avión
subo y bajo
como si todo fuera una escalera mecánica
a veces me dan ganas de romper los vidrios
y mirar de verdad
a la tierra
pero no me animo

Mi mamá escribe:

Estoy acostada en la cama
pensando:
¿Dónde deje esa cartera llena de fósforos y estruendos?
debería recortar fotos de amantes
y pegarlas una a una en mi cuerpo
camino por la calle con tacos altos
y trato de escuchar el ruido del subte

Mi hermana escribe:

Voy por la calle
con mi cuerpo
rasgándolo
hasta sacarme mi corazón vivo
para dejarlo que se exprima

Mi hermanita escribe

Yo, soy casi una burbuja
soy rubia y lacia
como la perfección
tengo en mi cabeza
imágenes del otoño, el invierno y el verano


Yo escribo:
Ya no sé que hacer
mi cabeza rueda de costa
y no puedo mirar más a los ojos


*
Mi papá maneja el automóvil
para llevar
a todas sus chicas
su esposa, sus hijas, su madre
escuchamos canciones
de rossana
yo
mientras
miro por la ventana
escucho el ruido de la ambulancia
y me imagino que en un lugar
todos están muriendo
de deseo
o de un asaltante del norte
que quiere todos los cochecitos nuevos
de los bebes que nacieron
mi papá no respeta el semáforo
y se saca las zapatillas
para apretar
su pie
contra el acelerador
y llevarnos más rápido
como una coreografía
sus chicas
cantamos
la canción que le dedicamos
pero yo
otra vez miro por la ventana
canto esa canción para mí
para mi corazón
y pienso que soy más chica
creo que me estoy por enamorar
y ya ya ya pasará
lo siento
como ver fuegos artificiales
de año nuevo
en mis ojos



*
Me desvisto en el baño
y por la ventana
veo
como los helicópteros
desembarcan
a chicas
con la cara hachada
que jugaron una guerra mundial
porque cada una
amaba
al mismo chico

Hay una
rubia
y brillante
muestra sus cicatrices
expuestas
como en un museo
de repente
me mira

las demás
hacen una fila
se arrancan
las remeras
queriendo estrujar sus corazones

Una mujer pelirroja
lleva una remera puesta
del mismo color
que su pelo

Una adolescente
mira solamente
a sus zapatillas
y cuando nadie la ve
se desata los cordones

Una nena
ve una puerta en la pared
y cree que es suya
les jura a todos
que adentro vive un bebé

Una mujer-madre
tiene un vahído
y en ese tiempo
cree ser un pájaro

Una hermana
le pinta a la otra
los labios y los pies
mientras duerme
y viceversa

Un grupo de mujeres
que usan polleras
se recuestan
una encima de la otra
hasta formar una torre

Una chica con vestido azul
tiene como mascota una vaca
pasean
como si estuvieran abandonadas
en otro continente

Esa chica rubia
me sigue mirando
y yo sigo en el baño
desvistiéndome
y en cada prenda
lloro
porque hace días
que me encierro en mi casa
y me hago candados
en la boca y en los pies
*


El arco iris me alumbra y yo no lo recibo. Estoy en mi casa como una diáfana o un diamante. Pasan miles de marmotas que me dicen que se llaman el agua. Miro para abajo mientras los caballos pasan adelante mío como en un carrousel. Más adelante, soy una despiadada y me enamoro, del hombre que me hablo de las caras que ponía en situaciones de auxilio. Así, me caigo de rodillas y le hago el amor. Toco la tierra con la lengua para saber su humedad y mi pelo despavorido se despeina mientras los coches de la autopista pasan a tanta velocidad que lo que pienso dura menos que agarrarse el pelo y peinarse. No puedo más. Muero. Al lado el ruido es transatlántico.
Agostina López (1987)
Los viernes viví rodeada de poesía y feliz. A las personas con las que comparto mi lenguaje (día a día) que estalla en formas, relieves y pintalabios. www.agostinaluz.blogspot.com